La verdad es que lo suyo efectivamente hubiera sido comprarse uno nuevo, de hecho estaba por cogermelo, pero salió esta opción, y teniendo la oportunidad de devolverlo a la vida (o al menos intentarlo) pues me metí en este fregao... Veremos que tal sale el artilugio.
Espero tener para enero los discos de fricción y empezar a jugar con los tarajes.

Un saludo