Si ese garaje hablara, jaja la de trastadas que hemos podido hacer ahi.

Me acuerdo perfectamente del día de las pizzas, jaja.

Y que descojone cuando bajamos Miguel y yo a Grazalema con los muebles, incluyendo el "ataúd" del techo. Recuerdo cuando nos adelantó por la A4 el coche fúnebre, le pité y cuando miraron les señalé el techo como diciendo "yo también llevo otro" jajaja.

Que jóvenes éramos y cuanto pelo habéis perdido todos menos yo.