Mueve el pedal de freno (presiónalo) con la mano hasta que liberes el émbolo del interruptor de freno.

Con la otra mano, tira con cuidado del eje hacia el pedal. Oirás como unos clicks (similar a cuando escurres una brida). El interruptor, es ajustable. Al soltar, deberías volver a tener luz de freno.