Los delanteros, es fácil, levantando en caballetes el tren delantero y en 5, arrancas pidiendo a álguien que sujete con cuidado una u otra rueda. Si están muy destruidos, cantan en seguida, pero tienes que tener un estado bastante avanzado de destrucción... y requiere que aceleres un poco, con cuidado.

Los traseros, ya es más gaita, permiten ajuste en la teoría, pero en la práctica, el moleteado de la tuerca no te permite dar un extra de ajuste sin que se apriete el rodamiento peligrosamente.

De todos modos, ahora que lo mencionas, un repaso a las zapatas del freno de mano y a la pista del disco, no le vendrán mal.