Vaya... que pena haberme perdido todo esto. Desde que quedé contigo aquel domingo antes de irme de vacaciones y estuvimos dándole porrazos al volante ni siquiera he tenido tiempo para acercarme a echar un vistazo al corsita.

A ver si se estabiliza el curro un poco que con la gente que está de vacaciones estamos hechando mas horas que el reloj.