La historia es que fuimos a los desguaces de San Martín de la Vega y no encontramos ningún salpicadero que nos gustase.

Yo tenía localizado mas o menos uno en un desguace en Ocaña (Toledo) y me cerraron el coche y todo para que no cogiera mierda, estaba entero.

Asi que le dije a Jose, dejalo mañana nos vamos a Ocaña a coger ese, y como estabamos aburridos Jose me propuso quitar el del Corsita y empezamos, empezamos y terminamos con él.

La verdad es que se nos dió mejor de lo que yo creía, Uzi es un crack para estas cosas.

Mañana la segunda parte.