Un cerámico no es que sea mejor que el de serie ni mucho menos.

Es un embrague hecho para competición, con todo lo que ello conlleva. Que para uso en calle suele tener malas consecuencias. Soporta mayores temperaturas, más km y mayor par, es cierto. Pero no amortigua de la misma manera el acoplamiento, y ya sabeis quién se lleva los machacones entonces: el cambio y las homocinéticas.

Embrague de serie más que de sobra.