Buenas.

Mucho trabajo, viajes y sobre todo dos mini proyectos que no paran de complicarse me dejan poco tiempo para coches, así que externalizo lo que se puede.

Hoy he recogido el Signum, que lo dejé a reparar la bomba de dirección.

Se estropeó este verano y entre una cosa y la otra no hubo forma de arreglarlo antes, incluso fui al aniversario así. En carretera abierta no se nota, pero te pones a aparcar este mostrenco en los estrechos parkings subterráneos del centro de Madrid y te acuerdas de Carl von Opel, de Fritz Indra y de su fruta madre. Ha sido como ir al gimnasio.

En totá, yaque yaque se ha reparado la bomba original TWR que llevaba dejándola nueva, líquido nuevo, instalación revisada y yaque se le ha hecho revisión (aceite, filtros y bujías).

Ahora que ya tengo coche para diario sin sentirme un delincuente, retomaré lo de la fuente de audio y alguna cosa que tenía pendiente.

Saludos.