Es un tema algo más complejo de lo que a priori parece. Se simplifica algo si no hay compensadores de por medio.

En tu caso, aplicaría la receta de Kike. A menos que tu coche siempre haya sido tuyo, tienes igual garantía de estar bien con tu eje actual que con el que compres.

Por otra parte, si lo que buscas es una mejora palpable en frenada, quizás debas plantearte más cambios, no solo el cambio de tambor a disco. Si por contra, solo es un tema de desequilibrio, un buen mantenimiento de los forros debería valer. Es más económico y te ahorrarás quebraderos de cabeza.