Cuando me compré el GTC hace un año era el tío más feliz del mundo. Soy muy quisquilloso con mis coches y este siempre lo he llevado como si fuese mi hijo. En fin, 3ª semana de tenerlo, aparco en un párking super tranquilo de Sant Boi, donde me recogía mi encargado con el camión para ir a BCN. Vuelvo a la hora de comer y me encuentro La puerta y todo el panel trasero del lado del conductor destrozados. Por supuesto nadie vio nada y el conductor debió olvidar poner la notita en mi parabrisas.

En fin, con 3 semanas te destroza la moral muxísimo.