Si bueno, empecé con "Para llorar", pero es que se le viene a uno el alma al suelo.

Otra casuística que depara en estas historias seguro que es la de coleccionistas particulares que se tiran media vida haciendo acopio de cosas así, pero con la edad, la enfermedad y al final la muerte, quedan durmiendo el sueño de los justos, sin que sus familias o herederos, en caso de que los haya, tengan conocimiento del tema y si lo tienen, mostrando nulo interés.

Yo conocí una de estas historias pero con joyas de la arqueología, fliparíais lo que se puede encontrar en una nave llena de alpacas de paja en cualquier finca gaditana....

Un saludo