Detenido por drogas tras aplastar con su hormigonera a otro conductor en la A-8

El chófer de la hormigonera que el lunes voló sobre la mediana de la A-8, aplastó un coche y mató a su conductor circulaba con una «intoxicación severa de opiáceos», según informó ayer el jefe de la Unidad de Tráfico de la Ertzaintza en Vizcaya, José Antonio Cué llar. J.O.C., de 35 años, fue sometido a análisis de sangre y orina en el hospital de Cruces, adonde fue evacuado tras el accidente, que concluyeron que había consumido en las últimas horas cinco tipos de drogas: cocaína, cannabis, tranquilizantes, metadona y, en un nivel muy elevado, opiáceos. «Ha dado positivo en casi todo el espectro de sustancias de abuso que analizamos (7), salvo anfetaminas y 'éxtasis'. De alcohol, sin embargo, 0,0», detalló Cuéllar.

El responsable de Tráfico explicó que los conductores que a esa hora circulaban por la A-8, entre ellos algún ertzaina fuera de servicio, les fueron «radiando» lo que se avecinaba a través de numerosas llamadas al 112 «momentos antes del accidente»
El primer aviso se registró a las cuatro menos cuarto de la tarde y alertaba de que una hormigonera avanzaba «dando bandazos» a la altura del puente de cristal de Cruces en dirección Cantabria. «Iba de lado a lado, como en una película, y reteniendo el tráfico. Los coches que le seguían tenían que frenar», describe Cuéllar.

Como tiene domicilio conocido, J.O.C. quedó en libertad a la espera de ser citado por el juez. Drogadicto, el joven se ha sometido a procesos de desintoxicación, durante uno de los cuales su familia le compró una hormigonera. En el momento del accidente, llevaba pastillas de metadona en una riñonera. Además de alegar que podía haberse quedado dormido, el detenido afirmó que se había «dado un homenaje en Nochevieja» para justificar el positivo en drogas, indicaron fuentes cercanas a la investigación.