Buenas

Doy fe por las dos veces que ya he ido que en el albergue se come de escándalo, la presentación muy cuidada, raciones abundantes y muy bien guisadas, incluso creo que había postres caseros, por tanto la relación calidad-precio es muy buena.

Lo único que no me trae buen recuerdo es el vino de la casa, que todavía me dan ardores acordáncome, jeje.

Un saludo