Mi techo murió hace mucho, se despegó de un lado y ya cayó por su propio peso. Mi padre lo llevó a un tío que es cojonudo y lo tapizó tan bien que parece de fábrica, mejor rematado imposible. Le costó 18.000 pelas de las antiguas, pero sigue nuevo y no tiene pinta de caerse jamás, en vez de tela es como de tacto esponjoso.

Saludos.