Todas las medidas interiores son amplias, salvo el espacio para las piernas en la segunda fila de asientos. Las guías sobre las que corre el asiento central están limitadas por los asientos traseros, por lo que el asiento central no se puede retrasar mucho. El espacio disponible es aprovechable, porque el asiento está alto con relación al suelo, pero es llamativo que en un coche de esta longitud y con un asiento trasero corredizo, el espacio longitudinal en la segunda fila de asientos sea tan corto. Si viajan dos pasajeros y se sienten cómodos en los asientos trasero, existe la posibilidad de adelantar el asiento central; el espacio que queda así ante ellos es muy grande.
El asiento de la segunda fila consiste en una banqueta única y en un respaldo dividido en tres partes, dos anchas a los lados y una estrecha en el centro. Estas tres partes se pueden inclinar o abatir independientemente. Las tres plazas están altas con relación al suelo del coche, lo que permite viajar con las piernas en ángulo recto si se apoyan los pies en el suelo, o estiradas si meten por debajo de los asientos delanteros.
El respaldo en las dos plazas laterales no es muy envolvente pero, como la banqueta no es blanda, el cuerpo está aceptablemente sujeto en las curvas.
En cada plaza lateral el respaldo se puede colocar en dos posiciones; la más apropiada para viajar es la que está menos inclinada, pero habrá quien se sienta más a gusto en la otra. Las plazas laterales tienen un conveniente ajuste de altura para el cinturón de seguridad, y un reposacabezas con un ajuste de altura de gran recorrido y cómodo de manejar, apropiado para personas altas. Las ventanillas son muy grandes y bajan hasta quedar completamente por debajo de su marco inferior.
La plaza central es más amplia que la de otros monovolúmenes de este tamaño, como un Renault Scénic; sería aún mejor si el túnel central fuera menos voluminoso y no obligara a ir con las piernas separadas. Si en esa plaza va un niño, ese problema no existe; no hay ningún sistema de sujeción para sillas de niño en esa plaza, en las dos laterales sí. Tiene un respaldo más sobresaliente que las otras dos, pero resulta cómoda. El cinturón y el reposacabezas de la plaza central trasera están bien colocados (comentario).
Los pasajeros de la segunda fila tienen una salida de aire central con dos bocas orientables, dos luces independientes y amplias bolsas rígidas en las puertas (donde hay un hueco específico para bebidas): Si sólo se van a utilizar dos plazas, se puede abatir el sector central del respaldo, de manera que queda un hueco grande, dos soportes más para bebidas y un apoyabrazos acolchado.
Para utilizar los asientos de la tercera fila hay que desplazar hacia delante la segunda dila de asientos, quitar la moqueta del maletero y quitar la cortina que lo cubre. La moqueta se puede plegar, de manera que queda en el maletero restante; la cortina se puede colocar por detrás de la tercera fila de asientos. Es decir, para utilizar las siete plazas no hay que prescindir de ningún elemento del coche.
Con el asiento central en la posición más adelantada, el suelo del maletero mide 105 x 105 y es casi cuadrado. La caja (o paralelepípedo) más grande en sus tres dimensiones que se podría meter mediría 105 cm de ancho, 80 cm de fondo y 51 de alto, si se mide hasta la cortina flexible que lo cubre.
En el maletero hay dos pares de rieles, uno a cada lado. En cualquier parte de esos rieles se pueden colocar firmemente cuatro ganchos de plástico. Estos gachos son una idea muy buena porque se pueden colocar de cualquier manera (para que se adapten a lo que tengan que sujetar) o llevarlos guardados para que no estorben. También hay cuatro argollas en el suelo del maletero; entre unas cosas y otras, es muy fácil sujetar la carga si se dispone de los medios para hacerlo.
Si sólo son necesarias las plazas delanteras, el maletero se puede ampliar fácilmente. Hay que levantar la banqueta de la segunda fila de asientos, desplazarla hacia delante y -para ganar el máximo espacio- inclinar hacia delante las tres partes del respaldo trasero. Al hacer esto, queda un maletero con un metro y medio de fondo si alguno de los dos asientos delanteros está en la posición más retrasada, y más de esa distancia si no lo están.
Los asientos de la tercera fila sólo pueden llevar niños de grupo I, II o II (entre 9 y 36 kg), en sillas que se fijan con un cinturón de tres puntos de fijación; no hay enganches Isofix ni Top-Tether. Una persona adulta puede viajar con cierta comodidad, si no le importa llevar las rodillas muy flexionadas, porque el asiento está muy cerca del suelo. El espacio longitudinal disponible varia según dónde se coloque la segunda fila de asientos; la anchura y la altura son bastantes, salvo para personas muy grandes.
El procedimiento para sacar los dos asientos de la tercera fila es sencillo, si se realiza ordenadamente y si no está instalado el soporte de la bandeja que cubre el maletero.
Lo primero es deslizar el asiento central hasta una marca, que indica que hay bastante espacio detrás para poder sacarlos; es posible que, para llegar a esa marca, haya que adelantar alguno de los asientos delantero. Se puede mover el asiento central desde cualquiera de las dos puertas traseras mediante una palanca que hay en cada extremo del asiento central. No requiere mucho esfuerzo porque el asiento corre sobre rodamientos; la única precaución que hay que tener es no intentarlo si el coche está en una cuesta muy inclinada, precisamente porque el asiento corre con facilidad.
Una vez que el asiento central está colocado en la posición adecuada, lo mejor es seguir la operación desde el portón. Lo primero en esta fase es plegar en tres partes la moqueta del maletero, con lo que los dos asientos de la tercera fila quedan a la vista. Con una mano se tira de un asa que hay en la parte trasera de cada respaldo, con lo que se levanta el asiento. Con la otra mano, se sujeta la parte de arriba del asiento para facilitar el movimiento que los acaba fijando al suelo.
Ese procedimiento se repite eventualmente con el otro asiento. Lo último es desenclavar los cinturones de su alojamiento en la parte lateral y, finalmente, buscar las fijaciones de cada cinturón que hay bajo una trampilla.
Si está instalado el soporte de la cortina que cubre el maletero, entonces el paso primero es quitarla y el paso final es colocarla por detrás de la tercera fila de asientos, algo que resulta muy fácil de hacer desde el portón. En el manual del Zafira Opel advierte: «Al levantar o abatir los asientos, mantener alejadas las manos de la zona de las bisagras, riesgo de lesiones».
El acceso a la tercera fila puede ser más amplio que en cualquier otro siete plazas de este tamaño, aunque un poco más laborioso. Lo mejor que se puede hacer para facilitar el paso hacia atrás es levantar la banqueta del asiento de la segunda fila y desplazarlo completamente hacia delante. De esa manera, aunque los asientos delanteros estén muy retrasados, queda espacio suficiente para pasar. Si no se levanta la banqueta de la segunda fila, el espacio que queda es más bien pequeño, incómodo para un adulto que se quiera sentar ahí o que tenga que supervisar que un niño está correctamente sentado en su silla y con el cinturón bien puesto.
Aunque el vano que queda para pasar a los asientos de la tercera fila es grande, estas plazas son inadecuadas para las personas con menos movilidad porque hay que levantar mucho el pie para pasar y, después, hay que hacer fuerza para auparse.
La tercera fila de asientos es la que queda más lejos del eje de cabeceo del coche. Por tanto, los movimientos verticales son más amplios ahí. Aunque el Zafira tiene una suspensión buena en ese sentido, es el peor sitio del coche para las personas que tengan tendencia a marearse.
Los asientos no son incómodos, aunque al principio puedan parecer duros. No tienen una forma muy envolvente; al menos en las curvas hacia un lado es posible apoyarse en un amplio hueco que hay en la parte exterior de cada asiento. El cinturón de seguridad y el reposacabezas están muy bien colocados. No hay salidas de aire específicas para los pasajeros de la tercera fila y sí lleva dos luces independientes y dos huecos para bebidas.
El maletero que queda si se utiliza la tercera fila de asientos mide unos 35 cm de fondo en la base; es suficiente para unas bolsas de la compra o de deporte.
El único inconveniente práctico causado por la tercera fila de asientos, además de limitar el recorrido longitudinal de la segunda, es que obliga a colocar la rueda de repuesto en la parte exterior del coche, bajo el maletero.









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