Tapamos el arlernador, bobina y la batería.
Tenemos mucho cuidado con los cables y tal.
Echamos desengrasante (en mi caso KH7). Un buen chorro por todo.
Esperamos a que empiecen a caer gotas de grasa (jeje).
Lo ideal es meterle pistoletazo de agua (pero es algo peligroso, así que...)
... Con un trapo, frotamos un poco y quitamos lo que podamos.
Al día siguiente, hacemos lo mismo... y ya veréis como poco a poco se va limpiando...
Intentar hacerlo todo en un día es un locura, porque acabamos amargados.
Un día un poco, otro día otro poco, y al final, reluciente...
Eso sí, vais a gastar una botella de KH7 (tal vez algo menos) y muchos trapos.