Es una creencia generalizada, como un reducto de las viejas glorias, que los carburadores son los reyes de la potencia y las sensaciones.

Nada más lejos de la realidad, puesto que como bien apuntan tanto Dani como Jaime, una inyección programable con identico sistema de aspiración (entendemos que con mariposas independientes), puede ser ajustada a tu antojo, y superar con creces la respuesta de un carburador, incluso, la puedes forzar a "sobreactuar". Esto, si lo he visto en algún coche recientemente y la verdad es que es curioso. Además, todo ello aderezado con mejores prestaciones, más estabilidad ante condiciones atmosféricas (te puedes olvidar de los continuos ajustes de la carburación y de sus "en enero corre y en julio no"), y además, desperdiciando menos gasolina.

Ah, las motos, las últimas grandes aliadas de la carburación, también abandonaron en pro de la inyección. En mi casa hay dos 600, una inyección y otra carburación, y el funcionamiento de una y de otra, dista bastante (para bien, en el caso de la inyección).